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Los nuevos sistemas constructivos se abren paso en un mercado que se moderniza pero copado aún por la construcción tradicional.

Hace tiempo que grúas, vallas y obras de mayor o menor envergadura protagonizan el skyline de pequeñas y grandes ciudades, sobre todo, en aquellas donde prolifera nuevos barrios y desarrollos residenciales. Sin embargo, el sector de la construcción se reinventa buscando nuevas fórmulas que permitan hacer de él un segmento más eficiente, sostenible y, en definitiva, adaptado a los nuevos tiempos. 

Las viviendas industrializadas se antojan una alternativa más que factible para atender, no solo a las exigencias del sector, sino también las nuevas demandas de los consumidores cada vez más concienciados con la necesidad de reducir la huella ecológica a todos los niveles. Desde este punto de vista la construcción industrializada ofrece ventajas frente a los sistemas tradicionales, propiciando el desarrollo de viviendas más sostenibles que, en definitiva, se perfilan como las casas del futuro.

Pero ¿Cuáles son las características principales de las casas industrializadas? ¿Qué las diferencia de la construcción de viviendas tradicionales? ¿Son lo mismo que las viviendas prefabricadas? Estas y otras dudas son recurrentes al hablar de construcción industrializada de viviendas pero en esta guía te contamos todo lo que debes saber sobre industrialización e innovación en viviendas.

¿Qué es una vivienda industrializada?

Hablar de construcción industrializada es hablar de innovación, esa que propicia la evolución de los sistemas constructivos que, en la actualidad, permiten abandonar la obra tradicional para desarrollar inmuebles en naves industriales. Esta es, precisamente, la clave de los nuevos tipos de construcción industrializada. 

Hablamos de viviendas cuyo proceso de creación no se circunscribe a la parcela en la que se alzan. La construcción industrializada de viviendas permite que elementos tales como muros y forjados se fabriquen externamente, esto es, en naves habilitadas al efecto, y posteriormente esos mismos módulos sean transportados y ensamblados sobre el terreno.  

En la práctica, este procedimiento no solo resulta más eficiente. También reduce los tiempos de ejecución y minimiza las probabilidades de errores asociados a la construcción sin renunciar al diseño o la calidad de los acabados, entre otras bondades. 

construcción industrializada de muros para viviendas

¿Es lo mismo una vivienda industrializada que prefabricada o modulares?

Aunque hay quienes emplean los términos de viviendas industrializadas y casas prefabricadas o modulares indistintamente, lo cierto es que no son lo mismo. Para empezar, a diferencia de las primeras, las casas prefabricadas suelen estar sujetas a diseños estándar lo que reduce considerablemente las posibilidades de personalización. 

Por otro lado, cabe destacar que se trata de un tipo de construcción de viviendas que se realiza íntegramente en una nave. Una vez fabricada, la vivienda en cuestión se transporta hasta la obra donde, previamente, ha sido necesario preparar el terreno y la cimentación. 

Ventajas de las viviendas industrializadas

Como decíamos líneas atrás, la construcción industrializada de viviendas ofrece ciertas ventajas con respecto a los sistemas tradicionales. Además de la reducción de los plazos de entrega, el aumento de la calidad en la ejecución, la disminución de los residuos generados en el proceso de fabricación o el potencial en términos de empleo se perfilan como las principales bondades de este sistema pero aún hay más. 

Fabricación: diseño y optimización

El proceso de fabricación es, sin duda, uno de los mayores atractivos de las viviendas industrializadas. Gracias al sistema empleado, no solo se reducen los plazos de entrega, sino también las posibilidades de sufrir imprevistos. Los controles a la hora de fabricar los diferentes elementos estructurales son exhaustivos y corresponde a personal cualificado la tarea de solventar cualquier desviación previa a la construcción de la vivienda en cuestión. 

La industrialización permite iniciar el proceso de fabricación antes incluso de empezar a trabajar sobre el terreno, pudiendo llegar a fabricar simultáneamente diferentes partes de la vivienda. Sin embargo, a diferencia de las viviendas prefabricadas, el nivel de personalización es máximo: viviendas industrializadas minimalistas, de una o varias plantas, con diferentes sistemas de climatización… Las posibilidades son infinitas. 

Viviendas más sostenibles

La sostenibilidad es otra de las señas de identidad de la construcción industrializada. El empleo de este sistema supone una reducción de los residuos generados que, en esencia, se traduce en un menor impacto sobre el medio ambiente. 

Precio y calidad

La construcción industrializada de viviendas supone una reducción de los costes de entre un 10 y un 15%. Sin embargo, no hay que confundir esa inversión con el precio final de los inmuebles que, por lo general, no dista mucho del de las viviendas tradicionales.

Una de las claves puede estar en la calidad de las viviendas industrializadas que, en los últimos años, han evolucionado en este sentido incorporando el uso de materiales de primera calidad, superando incluso a los empleados en las construcciones tradicionales.  

Viviendas industrializadas de obra nueva

En Culmia estamos comprometidos con el cambio y, por eso, apostamos por la industrialización e innovación en nuestras viviendas. El control de los procesos nos permite reducir los plazos de entrega mejorando la calidad constructiva y haciendo de nuestras viviendas casas más sostenibles.  

Con el fin de estar a la vanguardia del sector apostamos por la filosofía Lean Construction que nos permite dejar a un lado cualquier actividad que no agregue valor y concentrar nuestras energías en mantener el flujo de trabajo. Herramientas como el sistema BIM para la organización y gestión digital de la información de proyectos, la metodología LPS (Last Planner System) o el IPD (Integrated Project Delivery) forman parte de nuestro día a día. 

La suma de todo se traduce en una oferta residencial donde priman la sostenibilidad, la calidad y la innovación, situando al usuario en el centro del diseño para proporcionarle viviendas más sostenibles, saludables, adaptables y conectadas.