El 14 de febrero volvimos a celebrar el Día de San Valentín en Culmia, y, un año más, aprovechamos la ocasión para compartir un momento especial más allá de nuestra rutina diaria.
Este día, nuestro office se transformó en un espacio lleno de detalles y color. Guirnaldas, globos de corazones y pequeños elementos decorativos crearon un ambiente cálido y acogedor que invitaba a hacer una pausa y disfrutar del momento juntos. La mañana comenzó con un desayuno temático de San Valentín en el que no faltaron opciones dulces y saladas para todos los gustos: bollería, pasteles especiales, propuestas saladas y, por supuesto, algún que otro capricho irresistible.
Pero, sin duda, el corazón de la jornada fue la actividad participativa que organizamos este año. Colgamos varias cuerdas en la pared donde cada persona podía añadir, con una pinza, un corazón con su respuesta a la pregunta: “¿Qué gesto importante en tu vida recuerdas con especial cariño?”. Poco a poco, la pared se fue llenando de mensajes y recuerdos, creando un mural colectivo repleto de historias, gratitud y pequeños grandes actos de amor.
Cada corazón representaba un gesto significativo: detalles inesperados, palabras de apoyo en momentos clave, muestras de cariño sencillas pero inolvidables. El resultado fue una auténtica pared de gestos bonitos que nos recordó la importancia de valorar esos instantes que dejan huella y que, muchas veces, marcan la diferencia.
Este tipo de iniciativas nos permiten reforzar los lazos entre compañeros y fomentar un entorno de trabajo más cercano y humano. En Culmia sabemos que el buen ambiente no solo se construye con proyectos compartidos, sino también con experiencias que nos ayudan a conocernos mejor y a conectar desde lo personal.
Celebrar San Valentín de esta manera nos regaló sonrisas, conversaciones especiales y una dosis extra de energía positiva para seguir trabajando en equipo.
¡Te invitamos a seguir atento a nuestro blog para descubrir más iniciativas que nos unen! 💛









