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Adoptar criterios de diseño arquitectónico inteligentes es una de las claves de los llamados edificios nZEB (Nearly Zero Energy Building), una apuesta que persigue contribuir a la sostenibilidad del planeta.

¿Sabías que el 40% de la energía que se consume en la Unión Europea corresponde a los edificios? Una puerta de garaje automática que se abre, el aire acondicionado a máxima potencia para aplacar los calores estivales, el termo del agua recargándose constantemente… No es ningún secreto que la ‘vida’ en el interior del hogar no se entiende sin la energía que alimenta cuestiones tan cotidianas como la climatización del interior o la funcionalidad de los espacios. De ahí la urgencia en el desarrollo de edificios de consumo casi nulo. 

Si tenemos en cuenta que más de un tercio de las emisiones de CO2 a la atmósfera corresponden a los edificios, la lucha contra el cambio climático pasa, irremediablemente, por apostar por la sostenibilidad del sector. La apuesta por el diseño arquitectónico inteligente es una decisión presente con calado de cara al futuro y es ahí donde cobran sentido los edificios nZEB (Nearly Zero Energy Building)

¿Qué son los edificios de consumo casi nulo?

Cada vez son más los profesionales -arquitectos, constructores, diseñadores…- que apuestan por el diseño sostenible y la arquitectura ecológica. Pero la situación exige un compromiso real del conjunto de la sociedad y de un sector que, como decíamos, es responsable de buena parte de las emisiones de CO2 a la atmósfera. La eficiencia energética de los edificios se antoja una cuestión clave para garantizar la sostenibilidad del planeta y es el término Nearly Zero Energy Building el que viene a recoger ese sentir común extrapolable al sector inmobiliario. 

Lo que se conoce como edificios de consumo casi nulo o edificios nZEB no es, ni más ni menos, que el término que viene a identificar a aquellos edificios que cumplen con un nivel de eficiencia energética muy alto y un consumo de energía casi nulo, o muy bajo, que deberá de proceder en su mayoría de fuentes renovables, producida in situ o en el entorno. 

Así queda recogido en la Directiva Europea 2010/31/UE relativa a la eficiencia energética de los edificios. En base a la norma europea, desde el pasado 2020 en el caso del ámbito residencial y desde 2018 en el sector público, los edificios de nueva construcción han de cumplir los parámetros necesarios para ser considerados edificios de consumo casi nulo.

Características de los edificios nZEB

La aplicación de la directiva europea supone un importante impulso a la eficiencia energética de los edificios. En esencia, es el punto de partida del cambio en el modelo de construcción que, en la actualidad, sitúa la eficiencia o la integración de las energías renovables como parte del proceso de diseño reduciendo así tanto el consumo como las emisiones de los propios edificios. Pero ¿cómo trasladar esos parámetros para convertir las construcciones en edificios de consumo casi nulo? Algunas de las claves básicas son:

edificios de consumo casi nulo

Diseño arquitectónico

Las nuevas construcciones apuestan por lo que se conoce como arquitectura bioclimática. Teniendo en cuenta las condiciones particulares del entorno así como la propia climatología, este tipo de diseño arquitectónico, optimiza los recursos ambientales tales como la luz solar, la orientación o la humedad, entre otros, reduciendo el impacto medioambiental de las construcciones.  

Envolvente inteligente

En esta misma línea, los edificios nZEB también integran criterios de arquitectura pasiva. Así, es importante elegir bien entre los diferentes tipos de fachadas aunque el término de envolvente inteligente incluye también cubiertas y soleras que aprovechan las fuentes y sumideros medioambientales (vidrios de baja emisividad, cubiertas verdes, inercia térmica, fachada ventilada…).

Eficiencia y alto rendimiento de las instalaciones

Las instalaciones y los equipos de alta eficiencia energética y alto rendimiento medio estacional son otro de los aspectos claves de los edificios de bajo consumo. En este tipo de viviendas tienen cabida desde electrodomésticos eficientes hasta sistemas de ventilación mecánica con recuperador de calor, pasando por elementos pasivos para la climatización del hogar, todo ello apoyado por fuentes de energía renovables. ¿El objetivo? Alcanzar y mantener unas condiciones de confort aceptables con el mínimo gasto energético. 

Alta calidad constructiva

Si tenemos en cuenta que cuestiones como la hermeticidad, el riguroso control de los puentes térmicos o el súper aislamiento son básicos en los edificios nZEB, parece lógico pensar que el rigor en la ejecución de las obras y la apuesta por materiales de calidad es otro de los pilares de la nueva arquitectura. 

Nuevas tecnologías

La gestión inteligente de la demanda energética completa las señas de identidad de los edificios de consumo casi nulo. En este sentido, la domótica se convierte en la mejor aliada. A través de este tipo de sistemas es posible automatizar y controlar multitud de elementos de la vivienda, desde la iluminación a la seguridad, pasando por la climatización.  

Nearly Zero Energy Building en España

La aplicación de la dirección europea afecta al conjunto de los países de la UE y España no es una excepción. Las construcciones de nueva creación deben aplicar el marco normativo supranacional para garantizar la sostenibilidad del planeta. No se trata únicamente de reducir el consumo energético, sino de disminuir la dependencia de la misma. Dicho de otro modo, la energía más sostenible es la que no se gasta. 

En esta línea, Culmia apuesta por la aplicación de criterios de ahorro energético y buena prueba de ello son sus viviendas de consumo casi nulo. La promotora ha hecho suyo el término Nearly Zero Energy Building construyendo, entre otros, Culmia Innova Torrejón, un edificio residencial de 92 viviendas merecedor de una mención especial en los premios ASPRIMA, todo un referente para el reconocimiento público de las mejores iniciativas del sector inmobiliario. 

Su apuesta por el diseño sostenible es el reflejo de su compromiso presente y futuro con la sociedad, un deber que va más allá de los edificios nZEB. El objetivo no es otro que proporcionar una mejor calidad de vida al usuario y, para ello es clave la aplicación de los procesos, métodos y certificaciones más avanzados en la búsqueda de la eficiencia energética.